
En ocasiones, a lo largo de una implantación, se pueden materializar riesgos y encontrarnos que un proyecto naufraga en una o varias de sus dimensiones, que ha defraudado las expectativas generadas y/o que no cubre las necesidades de la organización.
Si esto se detecta en una fase temprana, quizá se pueda reconducir mediante nuestro Servicio de Acompañamiento a la Implantación y el establecimiento de una serie de contramedidas, pero si el proyecto está muy avanzado, nos encontramos con problemas estructurales o de gran calado, o éstos se han destapado una vez finalizado el mismo, la medida a adoptar es la contratación de una Auditoría Post-Implantación.
Una auditoría post-implantación permite, tras una revisión completa de la situación del proyecto, realizar un diagnóstico del mismo (resultado del cual tendremos un informe que utilizar en la negociación con el proveedor) y proponer un plan de contingencia que incorpore una serie de contramedidas orientadas a reconducir el proyecto o, en el peor caso, minimizar las pérdidas.
El Servicio de Auditoría Post - implantación se estructura en tres fases: